Bienvenidos a Materluz


Estimados(as) amigos(as)


Hoy a través de este Portal, nos abrimos al mundo para dar a conocer nuestra querida Fundación.

Materluz nace por una necesidad concreta de nuestra comunidad de Padres de Schoenstatt, de financiar los gastos de la Casa de Reposo y de Salud de nuestra comunidad, destinada a recibir a los hermanos sacerdotes ya jubilados o con su salud desmedrada.


Como dato relevante es importante que la comunidad sepa, que los sacerdotes a diferencia de cualquier trabajador, muchas veces no cuentan con fondos previsionales que les permitan obtener una jubilación, con la cual solventar sus gastos durante la vejez.
En algunas oportunidades las familias de los sacerdotes los apoyan financieramente durante su vejez, pero principalmente el gasto lo asume nuestra comunidad.

Para el caso de nuestra comunidad de Schoenstatt, el gasto por concepto de manutención de los sacerdotes mayores y algunos en condiciones de salud deplorable se ha convertido en un verdadero problema, púes estos gastos con el tiempo tienden a incrementarse, dado que los sacerdotes paulatinamente se van envejeciendo. Este hogar es el único en Chile y en el mundo destinado a cobijar a sacerdotes de nuestra comunidad, por lo que la tarea principal de esta fundación es lograr:


  • Financiar en su totalidad los gastos del Hogar de Reposo y Casa de Salud de nuestra comunidad.
  • Desarrollar proyectos de inversión que permitan en el mediano plazo aumentar la capacidad de recibir sacerdotes en ella
  • Implementar esta casa con el equipamiento necesario y el personal idóneo, que permita a los sacerdotes en condiciones precarias de salud o con enfermedades terminales, seguir sus tratamientos en este lugar. Lo que hoy solo se puede hacer procediendo a la internación de los sacerdotes en clínicas u hospitales, con costos altísimos para la comunidad.
  • Evaluar en el largo plazo, el desarrollo de proyectos similares en otras regiones de nuestro país, que alberguen a sacerdotes en condiciones de precariedad.

Es importante dejar en claro un aspecto legal respecto de las fundaciones: Los ingresos de estas, solo pueden traducirse en gastos destinados exclusivamente a los objetivos de la fundación, razón por la cual el aporte que cada uno de ustedes pueda realizar a ella, ira sin ninguna variación al mantenimiento de este hogar.


Son muchos los sacerdotes del  Schoenstatt que interactúan en diferentes santuarios, colegios y comunidades a lo largo y ancho de nuestro país. Muchos de ellos cuando cesen sus actividades pastorales permanentes, por un tema de edad o salud, tendrán un espacio en este hogar, que los acogerá dignamente en los difíciles años de senectud.


No es mucho lo que puedo contarles de nuestro proyecto, porque la historia de él comienza hoy, es mucho lo que tenemos que hacer y nuestras metas son claras y precisas. En una de las reuniones de nuestro directorio alguien dijo respecto de esta obra “...es solo devolverle la mano padre”.


Me resulto tremendamente significativa la frase, aunque una devuelta de mano se puede mal entender como la obligación de devolver el favor, bueno, nuestra labor pastoral y nuestra vocación nunca ha perseguido una retribución de nuestros feligreses y amigos, ¡¡..Que mayor retribución que servir a Dios..¡¡., pero el sentido de esa frase era otro, era en definitiva un llamado a todos quienes en algún momento de sus vidas tuvieron la cercanía de un sacerdote, encontraron el consuelo o el consejo  en la voz amiga de alguno de nosotros o mantienen una relación cercana de amistad, sepan que esta obra va en directa ayuda de este amigo, guía o sacerdote, que si bien es cierto tal vez hoy no lo necesite, pero que tendrá un lugar que lo acoja al momento de su jubilación o retiro de sus actividades permanentes.


Esta página web será también nuestro medio de información con todos ustedes y también de comunicación, pues esperamos también comunicarnos con nuestros amigos y colaboradores a través de las diferentes plataformas que implementaremos (Redes Sociales) y actividades que pretendemos realizar.


También queremos además de buscar socios y adherentes, encontrar personas que quieran participar activamente de nuestra fundación: Formando parte de ella, de su comité editorial, del comité de actividades, con aportes para esta web. Etc. Necesitamos llegar a cada comunidad schoenstattiana, a cada santuario del país y fuera de él. Nuestro proyecto busca la participación activa de sus colaboradores. Tan importante serán las donaciones como la participación en los eventos que se planifiquen, es por eso que desde ya los invitamos a todos quienes quieran participar en nuestra fundación a que se contacten a mi correo personal [email protected]glesia.cl.


Cualquier ayuda para nosotros es importantes, para ello hemos dispuesto una cuenta corriente del Banco BCI, que está a vuestra disposición. Ojala logremos cautivar socios que nos apoyen permanentemente, pues los compromisos financieros que la fundación asumirá serán también permanentes.


Los invito pues a participar de esta obra que es de todos ustedes, que nos ayuden no solo con su aporte voluntario, sino también con sus ideas y participación, que puedan correr la voz sobre nuestra Materluz y hacer de esta obra una gran cadena de solidaridad y de amigos.-


Con mis mayores muestras de afecto.



P. Raúl Feres Sh.

Presidente Fundación Materluz

Nuestra Historia

Historia fundacion mater luz

Principios

Misericordia

“..Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les

ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo

como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios…”

Romanos 12, 1

Cuando el señor nos exalta a seguir el ejemplo de Cristo, desde la metáfora

del sacrificio en la cruz, como laicos no podemos desentendernos que

nuestro sacrificio va más allá de actuar conforme a lo que la iglesia nos pide,

no se trata de evitar el pecado o mirar con compasión al que sufre, es un

llamado a actuar desde nuestras posibilidades y ayudar, no solo a nuestra

familia que por naturaleza humana es un acto natural, no solo al desposeído

que es un acto de caridad y que se suele hacer cada vez que esa realidad se

enfrenta a nosotros, se trata, a nuestro entender, de comprometernos con el

otro de forma permanente.

La Misericordia es una virtud del ánimo, un regalo de Dios, de acuerdo a las

palabras de Jesús, el hombre debe ser misericordioso con quienes lo rodean

si espera ser tratado del mismo modo. Algunos conceptos que expresan ideas

opuestas son el rencor, la venganza y el desprecio, entre otras actitudes y

sentimientos considerados negativos.

Nuestra Fundación se inspira en este principio tan fundamental y queremos

hacerlo vivo a través de la protección de nuestros sacerdotes, amigos y guías

espirituales. Todos nosotros hemos vivido la experiencia de la vejez a través

de nuestros padres y abuelos y en nosotros mismos, día a día, es por ello que

nuestra obra busca exaltar este principio asociado a la ayuda de nuestros

sacerdotes que tanto nos han dado. Por eso sentimos que es una devuelta de

mano, es la retribución del hijo al padre por su dedicación y protección.

Tener como principio una virtud, tal vez es una pretensión mayor, pues las

virtudes entendidas como regalos de Dios no están presentes en todos los

seres humanos, bueno, por esa misma razón, pretendemos que esta virtud

pueda ser practicada y tal vez aprendida por quienes se sientan parte de esta

obra y que la misericordia sea con todos nosotros.

Somos ambiciosos en nuestras expectativas, pero creemos firmemente que

es nuestro deber acompañar a nuestros pastores, que por toda una vida

cuidaron de nosotros, hoy Dios nos da la oportunidad de regresar el favor y

ofrecerles a nuestros hermanos una vejez digna y protegida.

Reciprocidad

Del primer principio inspirador de nuestra Fundación, nace el segundo de

ellos, LA RECIPROCIDAD , vocablo que proviene del latín reciprocitas, que es

la correspondencia mutua de una persona o cosa con otra. Algo recíproco es

aquello que se hace como devolución.

La madre Teresa de Calcuta escribió la siguiente historia: “Una noche un

hombre vino a nuestra casa y dijo: ‘Hay una familia con ocho hijos que no

ha comido durante varios días’. Llevé alimentos y fui a verlos. Cuando

llegué allí, vi las caras de los pequeños desfiguradas por la desnutrición. No

había tristeza, sólo dolor por el hambre. Le di un saco de arroz a la madre.

Se quedó con la mitad y salió con la otra. Cuando regresó, le pregunté:

‘¿Dónde fue usted?’ Ella contestó: ‘A mis vecinos; ellos también tienen

hambre’. No me sorprendió que lo repartiera; los pobres generalmente son

muy generosos. Pero me sorprendió que supiera que ellos pasaban hambre.

Como norma, cuando sufrimos estamos tan absorbidos por nosotros

mismos que no tenemos tiempo para otros”.

Es importante que sepan, que quienes participamos de la Fundación no

llegamos a ella por iniciativa propia, cada uno de nosotros fuimos

convocados, por una misma persona, que nos conocía a muchos de nosotros

hacía una gran cantidad de años, el padre Raúl, Presidente de esta Fundación

y a quien nos unían fuertes lazos de amistad, gratitud y principalmente

afecto. No todos éramos miembros del movimiento, pero si católicos en

mayor o menor grado. Bueno, ese llamado ¿que fue para cada uno de

nosotros? Una oportunidad de practicar este principio de RECIPROCIDAD.

Hay un dicho muy chileno que reza “..Entre amigos no hay deudas..” y así es,

este llamado no era para pagar el favor del amigo que estuvo con nosotros,

tantas veces, no solo en los momentos hermosos de las liturgias o

celebraciones religiosas, en nuestra vida estudiantil o universitaria, en

nuestra boda o en el bautizo de nuestros hijos, sino también en nuestros

padecimientos o enfermedades, despidiendo a un ser querido llamado por el

señor o sencillamente al otro lado del teléfono preguntándonos como

estábamos.

Yo agradezco cada vez que mi curita amigo me ha llamado, me siento

privilegiado con la oportunidad que me entrega para servir a Dios, a través de

cada cosa que me ha pedido participar. Es curioso, siempre esas llamadas

eran para socorrer a otros y nunca a él. Hoy estamos en un nuevo desafío

acompañándolo y curiosamente, una vez más, no es principalmente para él,

sino que para toda su comunidad de hermanos sacerdotes no solo en Chile

sino también fuera de nuestro país.

Este llamado inspirador nos llevó a definir la RECIPROCIDAD como uno de los

principios bases de nuestra fundación y desde ahí mismo la frase que nos

ancla a nuestro objetivo “devolvamos la mano”.

Fidelidad

Finalmente el tercer Principio inspirador de Materluz es la FIDELIDAD o

Firmeza y constancia en los afectos, ideas y obligaciones, y en el

cumplimiento de los compromisos establecidos. La biblia señala:

“…Reconoce, por tanto, que el Señor tu Dios es el Dios verdadero, el Dios

fiel, que cumple su pacto generación tras generación, y muestra su fiel

amor a quienes lo aman y obedecen sus mandamientos…”

Deuteronomio 7:9

Hemos concebido quienes estamos en esta obra, la profunda convicción que

ella solo se concretará y proyectará en el tiempo con una profunda

FIDELIDAD a la concreción del proyecto. También al convencimiento que los

miembros, socios, amigos y colaboradores de la Fundación Materluz, además

de practicar su MISERICORDIA y RECIPROCIDAD con los destinatarios o

beneficiarios de esta obra, también sean FIELES a ella y ojalá su compromiso

con ella perdure a través de sus vidas. Hoy nuestros sacerdotes que nos

acompañan en este proyecto, lo más probable, que algunos antes que

otros, también partirán, pero esta obra perdurará para las nuevas

generaciones de sacerdotes de nuestra comunidad. Muchos de ellos, por no

decir una gran mayoría, tendrán en Materluz un lugar que los acoja con

bienestar y dignidad al momento que la edad o la salud no los acompañe. No

estamos construyendo una casa de acogida para nuestros hermanos

sacerdotes, estamos construyendo un hogar, que será su morada en los años

que le resten por vivir en compañía de su comunidad y de quienes somos sus

amigos y fieles por siempre.

¿Como se financia la iglesia Católica en Chile?


Este breve artículo surgió a raíz de una crónica publicada en un medio trasandino, respecto del financiamiento de la Iglesia argentina. Para algunos debe resultar una curiosidad que el Estado Argentino sea el responsable de mantener a la Iglesia de ese país, no obstante existe algo de mito respecto de aquello, pues el aporte se reduce a un exiguo monto, que no alcanza para cubrir todos los gastos, pero es a través de la educación donde el clero argentino reúne sus mayores ingresos.(ver documento diario oficial argentino 1981 y Publicación Ministerio Educación Arg.)

En Chile la situación es totalmente distinta, pues no existe ningún tipo de aporte directo desde el estado hacia la iglesia. Hasta el año 1925 y con motivo de la reforma a la constitución política de ese año, se estableció definitivamente la separación de la iglesia católica de Chile, del estado de Chile. Esta relación rota con la constitución de 1925, tenía sus orígenes en las propias bulas alejandrinas otorgadas a los reyes católicos de España al momento que este poderoso estado se lanzará en el proyecto de buscar nuevas rutas hacia el oriente a través del atlántico a finales del siglo XV y que culminaría con el descubrimiento de américa y la incorporación a las riquezas de la corona española de los vastos territorios del llamado Nuevo Mundo.

Los reyes católicos recibieron del papa borgia el “regalo” de representar al papa y a Dios en los territorios “descubiertos y por descubrir” (así reza la bula Intercaetera), para evangelizar a los nativos y también administrar las acciones de evangelización de la iglesia que se formaba en américa, con cientos de clérigos que viajaron con los conquistadores a difundir la fe. Tal compromiso retribuyó a los reyes con un importante impuesto: “El Diezmo Eclesiástico”, que correspondía a un tributo que debía pagarse en américa, correspondiente al 10% de los ingresos de las personas que rentaban. Ese dinero supuestamente era para el sustento de la iglesia y sus miembros en el nuevo mundo.

Con el devenir de la emancipación e independencia de américa, muchos nuevos estados mantuvieron tal impuesto y también el patronato o jefatura sobre la iglesia. En Chile desde O’Higgins, hasta el fin de la llamada República Parlamentaria (1925) esto se mantuvo tal cual.

No viene al caso analizar las razones del porque se puso fin en Chile al Estado de inspiración católica, pero la gran ideologización que se desarrolló en Chile desde finales del siglo XIX y comienzos del XX, fueron un factor relevante.

Aun cuando el Estado de Chile era Católico, el sustento de la iglesia siempre necesitó de aportes extraordinarios para su sustento. La Iglesia desde siempre tuvo el monopolio de la educación en todos los niveles, lo que aún se mantiene para las elites. Siendo por lo tanto esta una fuente importante de sus ingresos, por otra parte la caridad ha aportado ingentes recursos a la iglesia conjuntamente con las donaciones, no obstante tales ingresos nunca fueron suficientes, pues las inversiones en templos, hogares, orfanatos y un sinnúmero de obras sociales propias de la iglesia, siempre la ha mantenido en déficit.

En los siglos XVIII, XIX y XX, era común que quienes ingresaban a los seminarios o a los conventos para formarse como religiosos, las familias debían costear con sus propios recursos gran parte de los gastos de los seminaristas y novicias. Tal situación derivaba en que los miembros de la iglesia en Chile proviniera en una gran mayoría de las familias más pudientes del país, recién en el siglo XX se crea un seminario (San Pedro Damiano), destinado a recoger las vocaciones, principalmente dentro de las zonas rurales.

Era muy común que las adotes de las novicias fueran a parar a las arcas de los conventos y en el caso de los varones, era común el establecer las llamadas congruas de sustentación, que no eran otra cosa que entregar la renta por el arrendamiento de una propiedad a la comunidad religiosa, para solventar los gastos deL seminarista.


LOS CURAS Y LAS PENSIONES:


“Monjas y sacerdotes con pensiones bajas: Se les excluye de ayudas en Cataluña”


Si eres sacerdote o monja en Cataluña, con una pensión bajo mínimos, no tienes derecho a percibir ayudas complementarias, rezaba la noticia de un periódico español. Eso es lo que les ha venido…

Resulta curioso leer este titular de un medio español que se refiere a una problemática mundial. Los sacerdotes y religiosas del mundo, en su mayoría no perciben jubilaciones o solo acceden a aquellas correspondientes a aportes estatales. Esto no es muy extraño, pues si bien muchos sacerdotes perciben rentas durante sus vidas, muchas de ellas se dan en el marco de la informalidad no tributable. Si el curita vive de las limosnas de las misas, este ingreso no es tributable, por lo cual no hay un porcentaje que vaya a incrementar su fondo de pensiones. La alta rotación de funciones de los sacerdotes es otro factor que colabora a que no tengan continuidad en sus imposiciones y por consiguiente cero acceso a una jubilación al momento de hacerlo.

El caso de las religiosas es aún peor, dado que la mayoría de ellas en labores de claustro, se asemejan a una dueña de hogar que no impone por su trabajo.

¿Qué sucede con las Congregaciones? En Europa y particularmente en España el Opus Dei tiene una política de cotizar respecto de sus miembros y en general España, a pesar de existir gobiernos socialistas, la beneficencia estatal considera el tema de las jubilaciones del clero.

En Chile, desde el año 2015 y conforme a las modificaciones de la ley laboral, todas las personas con contrato de trabajo o sin él, deben imponer. En el caso de las congregaciones estas deberían hacerse cargo de las cotizaciones de sus miembros.

Respecto de la Comunidad de Sacerdotes de schoenstatt la realidad es muy variada, pues existen sacerdotes que cuentan con algún tipo de jubilación, otros con el apoyo pecuniario de sus familias, pero una mayoría importante no cuenta con ninguna ayuda al respecto, siendo la comunidad la responsable de la mantención de estos sacerdotes jubilados

Es preciso señalar que la comunidad ha implementado esta casa de salud y acogida que alberga hoy en día a una decena de sacerdotes, algunos en complejas condiciones de salud y otros aún activos, pero ya de edad avanzada que les impide un trabajo continuo. El financiamiento de la comunidad se obtiene de la propia capacidad de generar recursos a través de distintas obras, siendo principalmente los colegios las entidades que deberían aportar más, no obstante estas obras en pleno proceso de expansión han requerido enormes inversiones, que más que un aporte a la comunidad son un gasto enorme. Los aportes de algunas personas, las donaciones o limosnas son otras fuentes de financiamiento, pero no son suficientes.

La Casa de acogida que Patrocina Materluz es el único hogar de estas características que existe no solo en Chile sino en todo el mundo respecto de sacerdotes schoenstattianos. A este hogar deberán llegar la mayoría de los sacerdotes de nuestra comunidad, que por diferentes razones ya no puedan estar en las parroquias o comunidades, no existe otro lugar y esa es la razón porque esta obra es tan relevante.

Pensamos que progresivamente este hogar no dará  a basto a las necesidades de asilo. Nuestra comunidad de sacerdotes es de religiosos mayores, por lo cual este recinto deberá crecer y tal vez, con el tiempo y nuestra capacidad de hacer crecer esta obra, sea más que una simple casa o asilo y se transforme en un clínica de salud que acompañe a nuestros guías espirituales a quienes, todos, en más de una vez hemos apelado o requerido, lo que no es más ni menos que una “devuelta de mano”.

 

By. Nelson Gallardo Ferrada

Profesor de Historia

Director Materluz

 

 

SERIE DOCUMENTAL:

Ley 22.430

BUENOS AIRES, 16 de Marzo de 1981

Boletín Oficial, 20 de Marzo de 1981

Vigente, de alcance general

Id SAIJ: LNS0002802

SUMARIO

Iglesia Católica, sacerdotes seculares, jubilaciones, pensiones, Derecho civil, Seguridad social

·         Texto

·         Modif...

·         Obs...

INDICE

En uso de las atribuciones conferidas por el artículo 5 del Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional, EL PRESIDENTE DE LA NACION ARGENTINA SANCIONA Y PROMULGA CON FUERZA DE LEY:

ARTICULO 1.- Los sacerdotes seculares del culto católico, apostólico, romano, que tuvieran cumplida la edad de sesenta y cinco (65) años o se hallaren incapacitados y que hubieran desempeñado su ministerio en el país por un lapso no inferior a cinco (5) años, no amparados por un régimen oficial de previsión o de prestación no contributiva, tendrán derecho a una asignación mensual vitalicia equivalente al haber mínimo de jubilación del régimen nacional de jubilaciones y pensiones para trabajadores en relación de dependencia.

[Modificaciones]

ARTICULO 2.- Esta asignación será compatible con cualesquiera otros ingresos que mensualmente no excedan del doble del haber mínimo de jubilación del régimen nacional de jubilaciones y pensiones para trabajadores en relación de dependencia.

Si dichos ingresos excedieran el monto indicado, la asignación se reducirá en la medida del exceso.

Para tener derecho al goce de esas asignaciones, es condición que el beneficiario resida en el país.

ARTICULO 3.- El gasto que demande el cumplimiento de esta ley se imputará al artículo 3 de la ley 18.748

[Contenido relacionado]

ARTICULO 4.- Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese.

Firmantes

VIDELA - Pastor - Fraga

Cómo se financia la Iglesia Católica en Argentina

Extracto de Horacio Verbitsky                                             

Esta investigación extraordinaria se difundió en el momento en que la Comisión Permanente del Episcopado católico concluía una de sus reuniones anuales, de la que hizo trascender que analizó un plan de financiamiento propuesto por el presidente del Consejo de Asuntos Económicos del Episcopado, el obispo de Mendoza, José María Arancibia. Su antecesor, Carmelo Giaquinta, no encontró eco entre sus pares cuando propuso que la Iglesia renunciara al aporte de la Secretaría de Culto, que no llega a 20 millones de pesos al año. Esto indica que el grueso de los fondos con se mantiene la Iglesia provienen del sistema educativo que administra, lo cual dio lugar a situaciones de tensión durante los gobiernos justicialistas de Juan D. Perón y Héctor J. Cámpora, que se interesaron por conocer cómo se utilizaba ese dinero. Además hay que computar los aportes extraordinarios que en la década anterior canalizaba a través de ATN el ex ministro del Interior Carlos Corach y que ahora corren por cuenta del ministro de Planificación, Julio De Vido, con desembolsos para la reparación de templos.

En 1947 Juan Perón promulgó la enseñanza obligatoria de la religión católica en los colegios del Estado y subsidió con fondos públicos los salarios de los docentes de escuelas religiosas. Pero pocos años después el presidente denunció que en los colegios estatales “el mayor número de las cátedras fueron adjudicadas a curas” que ocultaban su condición sacerdotal y en los colegios católicos en pocos años el porcentaje de sacerdotes en el cuerpo docente pasó del 20 al 80 por ciento. Según Perón, firmaban pero no cobraban y los recursos que transfería el Estado para pagar el 75 por ciento de los sueldos de los maestros se desviaban hacia el financiamiento de la Iglesia. “Con firmas falsas y aun simuladas, se defraudó al Estado ingentes sumas”, dijo. Después del Concilio Vaticano II la Iglesia Católica Argentina se propuso obtener fuentes distintas de ingresos que los aranceles por bautismos, comuniones, matrimonios y funerales, para evitar toda apariencia de lucro en la administración de esos sacramentos. Se crearon consejos de administración con sacerdotes y laicos y se instituyó un Fondo Común al que aportarían sacerdotes e instituciones, entre ellas los colegios católicos, que pasaron a ser importante fuente de ingresos para la Iglesia, que al mismo tiempo redobló la presión sobre el Estado para el incremento de subsidios. Durante los gobiernos justicialistas de Cámpora-Lastiri-Isabel y Juan Perón, el ministerio de Educación detectó una fuga de recursos, que no se usaban para pagar salarios de los docentes sino diversas actividades del Episcopado. El recorte redujo las transferencias en un 20 por ciento del total y el Episcopado lo consintió porque la información oficial era irrefutable.

 

Mil ochocientos millones

 

En el presente sólo es posible hacer una estimación, porque no hay ninguna dependencia oficial que sistematice los datos entre educación pública y privada, laica o confesional. Esta indiscriminación es un logro importante de la jerarquía eclesiástica, plasmado en la Ley Federal de Educación del menemismo, que recaratuló el tema como educación pública de gestión privada. La aproximación más confiable indica que el sistema privado consume el 13,5 por ciento de todos los recursos estatales para educación, que en 2006 ascendieron a 24.500 millones de pesos, y la confesional más de la mitad de ese monto, el 7,5 por ciento del total, es decir 1.837 millones de pesos.

Los subsidios a la educación privada provienen del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), que maneja el Ministerio de Educación de la Nación, y de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El FONID transfiere los fondos a los ministerios provinciales que a su vez los entregan a los docentes de los colegios subsidiados. El responsable del FONID, Juan Pablo Bensadón, dijo ante una consulta para esta nota que era muy difícil desagregar los recursos entre colegios públicos y privados, porque el FONID se destina a cada docente y no a cada colegio. Tampoco tiene información para desagregarlo entre privados laicos y confesionales. “Si pertenece a un colegio estatal o a un privado subsidiado para nosotros es lo mismo, le corresponde, no discriminamos y le tenemos que pagar”. Tampoco la Dirección de Asistencia Técnica para la enseñanza Pública de Gestión Privada pudo mostrar montos desagregados. Tomando como ejemplo el año 2006, en todo el país había 9.452 establecimientos de educación privada en todos los niveles, desde preescolar hasta superior no universitario y de todos los tipos de educación. Sólo un tercio de ellos no recibían subvenciones. Los confesionales eran 3.892, o sea, el 41,2 por ciento del total. De los 6.226 establecimientos de educación privada subvencionados, 3.448 eran confesionales (el 55,4 por ciento) y el 75 por ciento de ellos tenían subvención del 100 por ciento. Ese año, el gasto educativo provincial y de la Ciudad de Buenos Aires para educación pública y privada alcanzó a 24.500 millones de pesos. Un 13,5 por ciento, o 3.300 millones. se destinaron a los colegios privados. Si se aplica el porcentaje de colegios confesionales sobre ese subtotal, 7,5 por ciento de esa suma fue para instituciones religiosas. Casi todas ellas son católicas, apostólicas, romanas. De allí surgen los 1.837 millones de pesos mencionados. Ese dato corresponde a 2006 y todo sugiere que se ha incrementado desde entonces, por el aumento en el número de establecimientos confesionales, el incremento en el porcentaje de colegios subsidiados y el taxi inflacionario.

Entre 2001 y 2007 los establecimientos educativos privados pasaron de 9.020 a 10.276 y los confesionales de 3.797 a 3.904, pero en proporción los confesionales descendieron del 42,1 al 38,8 por ciento del total de privados. En ese mismo período creció en forma significativa el porcentaje de colegios privados bajo subvención (del 50,6 al 68 por ciento) aunque el porcentaje de confesionales subsidiados cayó del 60,8 al 49,5 por ciento. El porcentaje destinado a institutos confesionales descendió del 8,3 al 7,5 del total. Pero el porcentaje de establecimientos confesionales subsidiados pasó de 73,1 en 2001 a 88,6 por ciento en 2007, y el de establecimientos confesionales cuyo subsidio es el 100 por ciento pasó del 70,1 al 74,8 por ciento. Qué porción de ello se aplica a la tarea educativa y cuál paga otros gastos eclesiásticos es algo que ninguna autoridad eclesiástica revela, como si fuera un secreto de confesión.

Informe: Mercedes González, con datos de la Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa del Ministerio de Educación de la Nación, en base a ejecuciones presupuestarias provinciales, Dirección de Contabilidad y Finanzas, Dirección de Presupuesto y Dirección General de la Unidad de Financiamiento Internacional; INDEC y Dirección General de Coordinación Fiscal con las Provincias de la Secretaría de Hacienda.

Directorio Fundación Materluz

Presidente del Directorio P Miguel Kast S.

Padre de Schoenstatt. Ha trabajado en Viña del Mar, Madrid, zona centro sur de Chile y en tareas internas de la comunidad.

Directora María Loreto O´Ryan Soro

Enfermera, Universidad de Chile, 1975. Enfermera Encargada del Programa de Tuberculosis del SSMO durante 10 años. Auditora del Hospital del Tórax entre 2003 y 2014.Creó, junto a un equipo, la Unidad de Humanización y Acompañamiento Espiritual Hospital del Tórax, donde participa hasta la fecha.
Ingresó al Movimiento de Schönstatt el año 1971 participando en la juventud femenina, siendo parte del grupo fundador del Movimiento en Bolivia, el año 1974. Casada con Ramón Cortínez, tienen cuatro hijas. Participaron durante 10 años en la Rama de Familias, integrándose luego como dirigentes de la Pastoral Familiar en la Parroquia Santo Tomás Moro, donde participaron también en una comunidad de vida cristiana. Forman parte de una comunidad en el Movimiento Encuentro Conyugal desde 1996.
Actualmente participa, junto a otras personas, en el “Círculo Alianza  Fraterna” de acompañamiento al sacerdocio del P. Jaime Ochagavía. Forma parte del Directorio de la Fundación Mater Luz (Secretaria) desde su creación en agosto de 2016.

Director Felipe Leigh G

Abogado. Viñamarino. Participó activamente en la juventud masculina de Agua Santa y Los Pinos. 

Directora María Loreto O´Ryan Soro

Enfermera, Universidad de Chile, 1975. Enfermera Encargada del Programa de Tuberculosis del SSMO durante 10 años. Auditora del Hospital del Tórax entre 2003 y 2014.Creó, junto a un equipo, la Unidad de Humanización y Acompañamiento Espiritual Hospital del Tórax, donde participa hasta la fecha.
Ingresó al Movimiento de Schönstatt el año 1971 participando en la juventud femenina, siendo parte del grupo fundador del Movimiento en Bolivia, el año 1974. Casada con Ramón Cortínez, tienen cuatro hijas. Participaron durante 10 años en la Rama de Familias, integrándose luego como dirigentes de la Pastoral Familiar en la Parroquia Santo Tomás Moro, donde participaron también en una comunidad de vida cristiana. Forman parte de una comunidad en el Movimiento Encuentro Conyugal desde 1996.
Actualmente participa, junto a otras personas, en el “Círculo Alianza  Fraterna” de acompañamiento al sacerdocio del P. Jaime Ochagavía. Forma parte del Directorio de la Fundación Mater Luz (Secretaria) desde su creación en agosto de 2016.

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